Del ágora al espacio privado.
Álex y Anna siempre habían soñado con una casa unifamiliar sencilla y práctica. Tienen dos hijos adolescentes y pensaron que necesitaban un espacio en el que compartir tiempo pero que también les diera cierta intimidad. Buscando esta separación entre espacios surge la idea de la Casa Caracol. La vivienda se organiza a partir de una geometría circular, materializada en una fachada curva que envuelve un ágora central. Este espacio actúa como corazón del proyecto: un lugar de encuentro familiar que integra cocina y estar, y que se abre hacia el paisaje que rodea la vivienda, reforzando la relación entre interior y naturaleza. Desde este ágora central se desarrolla un recorrido orgánico y continuo que conduce progresivamente a las áreas privadas de la vivienda, estableciendo una clara jerarquía espacial sin recurrir a divisiones abruptas. La materialidad del proyecto responde a la voluntad de trabajar con sistemas y materiales capaces de ser ejecutados con precisión y carácter artesanal: ladrillo, mortero, acero y hormigón. El material principal de la vivienda es gero medida castellana. En algunas estancias se ha pintado con silicato blanco y en otras se ha dejado con su color natural.