Rehabilitación y ampliación de la Casa Sajuca.
Estar sin ser vista.
La Casa Sajuca, obra de Agustí Borrell de 1967, forma parte del archivo del movimiento moderno recogido por Docomomo Ibérico. La intervención plantea la rehabilitación y ampliación de esta vivienda, abordando el proyecto desde una actitud de respeto y continuidad con los valores arquitectónicos originales.
El encargo parte de la necesidad de ampliar la capacidad habitacional para acoger a una familia numerosa, estableciendo como premisa fundamental que los siete dormitorios se dispusieran en una única planta. Esta condición funcional se convierte en uno de los principales motores del proyecto.
La conservación del patrimonio existente se entiende como el criterio máximo en la intervención. La ampliación debía evitar cualquier interferencia formal o perceptiva sobre la casa original. En este contexto, la propuesta opta por una ampliación en pasarela, generando una conexión ligera y transparente entre el volumen existente y el nuevo. Esta conexión transparente introduce una escalera que relaciona el sótano, la planta baja y la planta primera, donde se encuentran los nuevos dormitorios, un estudio y un núcleo de servicios.
Para la materialidad se han respetado las premisas marcadas por Borrell. En la vivienda original se rehabilitan fachadas y cerramientos respetando los materiales, texturas y lenguaje constructivo propios de su época. El nuevo volumen se concibe desde una materialidad sobria y contenida, deliberadamente neutra, que establece una convivencia respetuosa con la arquitectura preexistente.